Videoportero para comunidades y viviendas: tipos, ventajas e instalación

El telefonillo de toda la vida, ese que solo deja oír una voz entrecortada y abrir a ciegas, sigue en servicio en miles de fincas de Barcelona. Funciona, pero cada vez peor, y no ofrece ninguna garantía sobre quién está llamando. Sustituirlo por un videoportero es una de las mejoras más agradecidas que puede hacer una comunidad o una vivienda: se gana seguridad, comodidad y, con los sistemas actuales, la posibilidad de atender la puerta desde el móvil.

En este artículo repasamos qué tipos de videoportero existen, qué hay que tener en cuenta antes de instalarlo y cómo se resuelve el cambio en un edificio que ya tiene portero automático.

Qué aporta un videoportero frente al portero automático

  • Ves quién llama antes de abrir. Es la diferencia fundamental, sobre todo para personas mayores o que viven solas.
  • Menos aperturas indebidas. Repartidores de publicidad y desconocidos ya no entran porque algún vecino abre sin preguntar.
  • Registro de visitas. Muchos equipos guardan una imagen de quien ha llamado cuando no había nadie en casa.
  • Atención desde el móvil. Los modelos conectados permiten responder y abrir aunque no estés en la vivienda.
  • Mejor sonido. Los sistemas digitales eliminan los zumbidos y cortes de las instalaciones antiguas.

Tipos de videoportero

Según el cableado

  • Convencionales o analógicos. Necesitan varios hilos entre la placa de calle y cada vivienda. Hoy solo se montan para ampliar instalaciones existentes.
  • Digitales de dos hilos. Transmiten vídeo, audio y alimentación por un único par de cables. Son los más utilizados en rehabilitación, porque a menudo permiten aprovechar el cableado del portero antiguo.
  • IP. Funcionan sobre la red de datos del edificio. Ofrecen la mejor calidad de imagen y más funciones, y son la opción natural en obra nueva y en edificios con red propia.
  • Inalámbricos. Pensados para viviendas unifamiliares, cuando no es posible pasar cable entre la puerta y la casa.

Según el terminal de la vivienda

  • Con auricular, similares al telefonillo clásico pero con pantalla.
  • Manos libres, más compactos y sencillos de usar.
  • Con pantalla táctil y memoria de imágenes.
  • Con conexión WiFi y aplicación móvil, que desvían la llamada al teléfono.

Funciones que merece la pena valorar

  • Cámara gran angular y visión nocturna, para ver bien a quien llama también de noche y a contraluz.
  • Apertura con llavero de proximidad o código, que evita copias de llaves sin control.
  • Segunda placa para la puerta del garaje o un acceso secundario.
  • Placa antivandálica en portales muy expuestos.
  • Integración con otros sistemas de seguridad. El videoportero controla quién entra; las cámaras vigilan lo que ocurre en portal, garaje y zonas comunes. Lo explicamos en nuestro artículo sobre la instalación de un CCTV en una comunidad de Barcelona.

Instalar un videoportero en una comunidad de vecinos

Se aprueba en junta

La sustitución del portero automático afecta a un elemento común, de modo que debe acordarse en junta de propietarios. Conviene llevar a la reunión un presupuesto cerrado y, si es posible, una propuesta con dos niveles de terminal para que cada vecino elija.

¿Hay que cambiar todo el cableado?

Es la primera pregunta que nos hacen, y la respuesta depende del estado de la instalación. En muchos edificios, los sistemas de dos hilos permiten reutilizar los cables existentes, lo que reduce la obra y el coste. Cuando el cableado está deteriorado o es insuficiente, lo correcto es renovarlo; forzar una instalación vieja acaba en averías. Sobre este punto tienes más información en el artículo donde explicamos por qué conviene revisar el cableado de tu vivienda.

Convivencia con las cámaras y protección de datos

Un videoportero que solo muestra la imagen mientras alguien llama no plantea dificultades. Si el sistema graba, o si se combina con cámaras en zonas comunes, hay que cumplir la normativa de protección de datos: acuerdo de la comunidad, carteles informativos y acceso restringido a las imágenes.

Videoporteros para viviendas unifamiliares y negocios

En una casa, el videoportero se suele combinar con la apertura de la cancela y de la puerta del garaje, y los modelos con aplicación móvil permiten atender a un repartidor aunque no haya nadie. En oficinas y locales, sirve además para controlar el acceso en horario de trabajo sin necesidad de tener a una persona pendiente de la puerta.

Averías habituales: ¿reparar o sustituir?

  • No se oye o se oye con ruido.
  • La puerta no abre desde alguna vivienda.
  • La placa de calle tiene pulsadores rotos o no ilumina.
  • Alguna vivienda no recibe llamada.

Si el equipo es relativamente reciente y la avería está localizada, repararlo es lo razonable. Cuando la instalación tiene muchos años, los fallos se repiten y ya no se encuentran recambios, cada reparación es dinero que no se recupera. En ese punto, sustituir el sistema completo sale más a cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda la instalación en una comunidad?

Depende del número de viviendas y de si se aprovecha el cableado. En una finca de tamaño medio con cableado reutilizable, el cambio se completa en pocos días y el servicio solo se interrumpe unas horas.

¿Puede un vecino quedarse con su telefonillo de audio?

En muchos sistemas sí: conviven terminales solo de audio y terminales con pantalla, de manera que cada propietario elige.

¿Necesito internet para usar un videoportero?

No. Solo hace falta conexión si quieres recibir la llamada en el móvil.

¿Se puede abrir la puerta desde el teléfono?

Sí, con los modelos conectados. Es recomendable proteger la aplicación con contraseña o huella.

Instalación de videoporteros en Barcelona

En Multiserveis Barcelona llevamos más de 22 años trabajando en telecomunicaciones para comunidades, empresas y particulares, con trato directo con el instalador y sin intermediarios. Consulta todos nuestros servicios de instalación y reparación.

Si tu portero automático falla o quieres dar el salto al vídeo, contacta con nosotros y te prepararemos un presupuesto gratis y sin compromiso.